Bolaños, M. (2008). Historia de los museos en España. Gijón, España.


Prólogo
7

Capítulo 1. Un milenio de colecciones privadas
21
I.
Los tesoros medievales
21
1.
Thesaurus: el museo en embrión
21
1.1.
El carácter metafísico de los bienes de las iglesias
21
1.2.
El tesoro como protomuseo
26
2.
Tesoros de las iglesias hispanas
28
2.1.
La riqueza de las iglesias hispanas en los testimonios de los viajeros
28
2.2.
Objetos exóticos, tejidos sarracenos, trofeos de guerra
31
2.3.
Promotores y mecenas: casas reales y obispados
35
II.
Una cultura de la curiosidad
38
1.
El nuevo coleccionismo humanista y sus modalidades
38
1.1.
El coleccionismo moderno: laicidad e individualismo
38
1.2
Rearme cató­lico y esoterismo mágico: el peso de las reliquias
40
1.3.
Cosas antiguas y exotismos americanos
44
1.4.
La doble alma de la España humanista: el saber de los libros y la gloria de las armas
47
1.5.
Primeras colecciones de pintura: de la devoción al arte
51
2.
Gabinetes del primer Renacimiento español
57
2.1.
Un coleccionismo de transición: de los tesoros de los Alcázares a la colección Mendoza
57
2.2.
Privacidad y actividad erudita de los studioli
59
2.3.
El emperador Carlos y la colección de Yuste
61
3.
Cámaras maravillosas y museos eruditos en la España de Felipe II
64
3.1.
Wunderkammer: la invención de las cosas
64
3.2.
La cámara de El Escorial, un theatrum totale
70
3.3.
Monetarios, jardines clasicistas y gabinetes eruditos
80
3.4.
Preocupaciones museográficas y «vida quieta»: Lastanosa
88
4.
La pasión por la pintura en la España barroca
91
4.1.
El lento giro hacia la pintura de los coleccionistas españoles
91
4.2.
La nueva estima social del pintor
97
4.3.
Marchantes, expertos, entendidos: gesta­ción del mercado artístico
101
4.4.
Las galerías principescas de los Austrias. Velázquez, museógrafo
107
5.
La racionalización museo lógica: los gabinetes ilustrados
116
5.1.
El pensamiento del orden y la utilidad: academias y sociedades
116
5.2.
Nuevo rumbo del coleccionismo anticuario. Las grandes figuras
119
5.3.
El coleccionismo borbónico
123
5.4.
Primeras oficinas naturalistas
125

Capítulo 2. Invención del museo público
129
I.
El libro inmenso de la naturaleza
129
1.
El Gabinete de Historia Natural, primer museo abierto
129
1.1.
El Gabinete de Carlos III: instalación y contenidos
129
1.2.
Una Ciudad del Saber Universal: el edificio de Juan de Villanueva
136
2.
Inventarios de la tierra, archivos del océano
138
2.1.
El Jardín Botánico madrileño y las expediciones científicas  
138
2.2.
Museos de la navegación
143
2.3.
La militarización de la ciencia: el Museo del Ejército
144
3.
La ulterior evolución de los museos científicos en el siglo XIX
147
3.1.
La quiebra de la ciencia española
147
3.2.
El Museo de Ciencias Naturales
149
II.
Museos «a la francesa», museos del desorden
151
1.
El museo, una invención jacobina
151
1.1.
Nacionalización del patrimonio de los privilegiados
151
1.2.
La fundación de los grandes museos franceses
155
2.
Bonaparte en Madrid
157
2.1.
El expolio de la guerra de Independencia
157
2.2.
El Museo del Rey José, primer proyecto de museo público
158
III.
Un museo para el rey
163
1.
El periodo fundacional: tanteos y deliberaciones
163
1.1.
El proyecto de Fernando VII  
163
1.2.
El edificio del Prado
166
1.3.
Las colecciones de la corona española
171
2.
La instalación museológica: un «paseadero» de la historia
174
2.1.
El contexto europeo
174
2.2.
El descubrimiento de la «historia»
176
2.3.
El Museo Real de Pinturas de Madrid
181
3.
Un lugar de pública instrucción
186
3.1.
Museo y progreso social
186
3.2.
Exigencias museográficas
188
4.
La gestión del museo: administradores y facultativos
192
4.1.
Directores aristócratas en la etapa fundacional
192
4.2.
El Prado bajo el régimen liberal
195
4.3.
La lenta implantación de los oficios museísticos: de Napoli a Poleró
198
5.
El público visitante: copistas, forasteros, estudiosos
199
5.1.
El nacimiento del público, una incógnita historiográfica
199
5.2.
El «visi­tante imaginario»: tipos y comportamientos
202
IV.
Las bellas artes en provincias
205
1.
Museos de la Nación
205
1.1.
El Estado liberal y la nacionalización de los tesoros de la Iglesia (1836-1868)
205
1.2.
El reordenamiento de las colecciones conventuales: las Juntas Cientí­ficas y Artísticas
208
1.3.
El Museo de la Trinidad de Madrid
210
2.
Bajo la custodia de las poderosas academias
212
2.1.
Las academias españolas de bellas artes
212
2.2.
Ascenso y crisis de la institución
214
2.3.
Las academias y los museos de bellas artes: Valencia, Cádiz, Zaragoza, Valladolid
216
3.
Una red nacional de museos artísticos provinciales
218
3.1.
El proceso de constitución
218
3.2.
La función instructiva de los museos
221
V.
La tutela de las cosas antiguas
223
1.
La «anticomanía» decimonónica
223
1.1.
La pasión arqueológica de los europeos
223
1.2.
El tratamiento de las antigüedades en España
227
1.3.
La sangría del patrimonio: de la Galería Espa­ñola del Louvre a la almoneda de los Osuna
231
2.
Una cuestión de Estado: la conservación del patrimonio
235
2.1.
El modelo francés. Las Comisiones de Monumentos
235
2.2.
Sus insufi­ciencias: el caso de la Comisión de Barcelona
239
3.
El historicismo romántico y el Museo Arqueológico Nacional
241
3.1.
El homenaje de la nación a sí misma
241
3.2.
Una fundación azarosa: 1867-1871
244
3.3.
El Palacio de Museos y Bibliotecas en el contexto arquitec­tónico europeo
250
3.4.
Estrecheces y ambiciones
256
4.
El anticuario como museólogo
257
4.1.
La profesionalización de los responsables de museos
257
4.2.
Un nuevo cuerpo de facultativos anticuarios
260
5.
Museos anticuarios en todas las ciudades
262
5.1.
Precedentes ilustrados
262
5.2.
Los museos provinciales de antigüeda­des
264
5.3.
El valor de la copia: el Museo de Reproducciones Artísticas
267

Capítulo 3. El museo de los tiempos modernos (1875-1932)
269
I.
Museomanía
269
1.
Un festín para la mirada
269
1.1.
El museo polifacético
269
1.2.
La exposición universal, campo de pruebas del museo
271
1.3.
La Exposición Universal de Barcelona y los museos
273
2.
Un museo para los artistas vivos
277
2.1.
Entrar vivo en el museo
277
2.2.
Las exposiciones nacionales de bellas artes
278
2.3.
Ni moderno ni contemporáneo
279
3. 
Institutos del progreso
282
3.1.
El museo de la industria: precedentes españoles
282
3.2.
El espíritu filantrópico del Museo Industrial
284
3.3.
Paralelos europeos. Los museos de artes decorativas en España
286
4.
Museos de antropología: los hombres como colección
288
4.1.
El contexto internacional. La antropología como disciplina
288
4.2.
Expo­siciones etnográficas y colecciones antropológicas en España: el Museo Velasco
293
4.3.
La etnografía vernácula: museos del folclore
295
5.
El genio del lugar: «Pequeños museos con todo»
298
5.1.
Museos locales: rasgos característicos
298
5.2.
Ejemplos nacionales: de la identidad catalana al Museo Municipal de Madrid
300
6.
Caprichos personales: la colección privada como museo
304
6.1.
El coleccionista: un tipo singular
304
6.2.
Grandes coleccionistas: el caso de Vega-Inclán
307
6.3.
Museos de «autor»
312
7. 
El museo de la catedral
318
7.1.
Las aficiones arqueológicas de los obispos catalanes
318
7.2.
La creación de los museos diocesanos
320
II.
Crisis e innovación museística
321
1.
El museo durmiente
321
1.1.
El «ser» de la institución
321
1.2.
Ecos españoles de la controversia
326
2.
Nuevas exigencias: los individuos tienen más derechos que las obras
328
2.1.
Institucionalización de la museología hacia 1920
328
2.2.
Los museos espa­ñoles a comienzos de siglo
335
3.
La cultura «institucionista» en favor del arte
342
3.1.
La Institución Libre de Enseñanza y la regeneración educativa
342
3.2.
La Edad de Plata de la cultura española
345
4.
Modernización social y nueva vitalidad de los museos españoles
348
4.1.
Renovaciones
348
4.2.
Un Madrid ateniense
353
4.3.
Museos «institucionistas»: el espíritu moderno del Museo Pedagógico Nacional
355

Capítulo 4. Los museos entre la política y la cultura
361
I.
La república de los museos (1931-1939)
361
1.
Patrimonio artístico y política museo lógica
361
1.1.
Una república de profesores: cultura y ética civil
361
1.2.
La Constitución de 1931 en materia de patrimonio artístico y democratización cultural
363
1.3.
La acción divulgativa
367
2.
El «alma popular» y los museos
370
2.1.
Recobrar el ser histórico, «misión pedagógica»
370
2.2.
La etnografía como política. El Museo del Pueblo Español
374
3.
La hora épica de los museos
378
3.1.
Defensa del patrimonio durante la guerra civil
378
3.2.
Las tentativas de normalización museística
381
3.3.
El viaje de los museos a Ginebra
383
II.
Los museos bajo el franquismo (1939-1975)
391
1.
Museos azules
391
1.1.   
La doctrina cultural del nuevo régimen
391
1.2.
El uso político de los museos
395
1.3.
La instrumentación del patrimonio popular
398
1.4.
Sobre el destino del patrimonio de la Iglesia
405
2.
«Normalidad» y autarquía cultural
412
2.1.
La «normalización museística» de los años cincuenta: la España de la Guide Bleu
412
2.2.
Balance museográfico hacia 1970
417
2.3.
Pequeños oasis: el Museo Español de Arte Contemporáneo
422
III.
De un siglo a otro (1975-2008)
432
1.
El museo democrático
432
1.1.
Un nuevo orden jurídico e institucional: 1977-1987
432
1.2.
Primeras actuaciones de política museística
440
2.
Bajo el signo del entusiasmo
445
2.1.
Una nueva era en la historia del museo
445
2.2.
El tiempo recobrado: el dinamismo de la década de los ochenta
448
2.3.
Al encuentro del arte contem­poráneo
454
2.4.
Espectáculos científicos, artefactos técnicos y vestigios indus­triales: museos y seudomuseos
462
3.
Últimas historias
470
3.1.
El museo insaciable
470
3.2.
La «cultura de la exposición»
479
3.3.
La mayéutica de la memoria
491

Referencias bibliográficas
501

Índice de colecciones y museos citados
521